Carteles de rebajas: la clave para aumentar el volumen de ventas

Hoy en día, son muchos los comercios que intentan lograr adaptarse a través de las rebajas al bolsillo de sus clientes. En este caso, los carteles rebajas para comercios poseen una función más que importante, pues por medio de ellos lo que se busca es informarle al cliente acerca de las promociones que ofrecen las tiendas. Es decir, cuáles son los productos que se encuentran rebajados y el ahorro que supondrá para la clientela la compra de los mismos.

Existen diferentes factores que convergen en el periodo de rebajas. Esta época suele ser bastante crítica para los comercios, pues de las acciones que se lleven a cabo dependerá que acabe siendo productiva o diametralmente opuesta y los condene al fracaso.

 

De los carteles para rebajas o descuentos dependerá que una tienda sea o no muy visitada, debido a que el término «REBAJAS» atrae mucho a los compradores. Los precios rebajados suponen un incremento del consumo de diversos productos, por lo que estos carteles deben presentar ciertas características para cumplir su objetivo.

Los carteles de rebajas para comercios pueden ser clasificados en base a su situación en exteriores o interiores.

Carteles exteriores


Resulta fundamental acaparar la atención de cualquier persona que pase por la puerta de una tienda, quien quizás no tenía en sus planes entrar pero cambia de opinión al observar las ofertas de artículos rebajados.

Por ese motivo, los carteles exteriores de un local, comúnmente colocados en el cristal del escaparate, tienen que ser necesariamente llamativos. Aunque siempre hay que cuidar que no sean excesivos, de lo contrario el cliente puede que piense que se trata de una liquidación total y acabe teniendo una imagen empobrecida del comercio.

Carteles interiores


Una vez que se consigue hacer ingresar a la tienda a los clientes potenciales, es hora de informarles  con precisión sobre las rebajas que tienen sus productos a través de los carteles interiores, los cuales deben ser básicamente informativos.

Al mismo tiempo, es importante mantener tanto a la tienda como a sus productos bien ordenados. De este modo se conseguirá que el cliente se sienta cómodo y no dude en comprar al ver los precios irresistibles.

Letras grandes
El cliente suele asociar las letras XXL a precios pequeños. Por esa razón, los carteles del local tienen que poseer letras y números grandes, con una impresión clara y, dentro de lo posible,  con un fonde de colores vivos y cálidos, como rojos, naranjas, etc. Los colores fríos o neutros suelen transmitir exclusividad y, por ende, no resultan muy atractivos. Asimismo, los mensajes deben ser cortos y concisos, procurando que comuniquen una sola idea. Por consiguiente, el cartel debe ser directo y contar con un buen diseño, facilitándole la lectura al cliente.

Ofertas claras


Ante todo, los carteles deben ser concretos. Caso contrario, se distraerá al cliente con información innecesaria y se corre el riesgo de que no quede del todo claro cuál es el descuento que se realiza sobre el precio.

Lo más práctico y fácil sería representar el descuento con un porcentaje, de manera que el precio pueda ser apreciado directamente en el producto. De este modo, se le ofrece al consumidor la posibilidad de conocer de inmediato qué productos poseen un descuento mayor y cuáles no.

Al margen de todas estas características que detallamos, lo que hay que tener en cuenta siempre es procurar evitar la monotonía para llamar la atención. Es decir, lo que hay que buscar es que los carteles de rebajas puedan diferenciarse del resto, de modo tal que sean lo primero que el consumidor vea. Así, quedará garantizado el acceso a la información cómodo, rápido, ameno y sencillo.